Copa centenario. Cuartos de final. Espigas y Estudiantes en el Pedro Iriart Legorburu. Y un partido que terminó de manera triste: suspendido a los 80 minutos por agresión al juez del encuentro Adrián Deber. Hasta […]
Copa centenario. Cuartos de final. Espigas y Estudiantes en el Pedro Iriart Legorburu. Y un partido que terminó de manera triste: suspendido a los 80 minutos por agresión al juez del encuentro Adrián Deber.
Hasta ese momento, el partido no había ofrecido demasiadas emociones. Trámite friccionado, cortado, estudiado. Tanto Espigas como Estudiantes buscaron reducir espacios y priorizaron, al detalle, el orden en cancha. Julian Masson le ahogó el grito de gol a Maico Salamanca con una atajada fenomenal en la primera parte, y Pedro Íbalo agigantó su figura frente a Joaquin Stular en el complemento para evitar la caida de su arco.
Insisto, poco sucedía en Sierra Chica hasta el minuto 78. Estudiantes, a la fuerza pero sin ideas, intentó quebrantar la defensa rival y, en una corrida de Candia, la última jugada del encuentro, todo se descontroló.
Alán Pérez, amonestado, corre a disputar el balón. Candia cae al suelo y el árbitro decide sancionar falta y expulsar de manera directa al marcador central, a pesar de que en ningún momento Pérez contacta al jugador de Estudiantes.
Inmediatamente, Deber y el futbolista de Espigas tienen un intercambio de palabras, y éste último, decide cabecear al juez que cayó al suelo segundos después.
Policía, cuerpos técnicos y futbolistas ingresaron al campo de juego. Y minutos más tarde, Adrián Deber suspendió el encuentro.
Será el tribunal de penas quien tomé la resolución final sobre lo sucedido en Sierra Chica esta tarde.
















































