El 22 de junio de 2011 quedó marcado para siempre en la memoria del fútbol olavarriense. Aquella noche, en un estadio Buglione Martinese colmado, Racing A. Club logró el ascenso al Torneo Argentino A tras […]
El 22 de junio de 2011 quedó marcado para siempre en la memoria del fútbol olavarriense. Aquella noche, en un estadio Buglione Martinese colmado, Racing A. Club logró el ascenso al Torneo Argentino A tras vencer por penales a Deportivo Roca. Fue el segundo salto del “Chaira” a la tercera categoría del fútbol nacional y, sin dudas, una de las gestas más épicas de su historia.
El camino no fue sencillo. La campaña en el Torneo Argentino B 2010/11 tuvo 34 partidos cargados de emociones y obstáculos que Racing logró sortear para llegar a la serie final. ¿El rival? Deportivo Roca de Río Negro.
El partido de ida obtuvo un valioso empate 1 a 1 gracias al gol de Gonzalo Baroni. Y la revancha, en Olavarría, terminó sin goles en los 90 minutos, y todo se definió desde los doce pasos.
Fue entonces cuando apareció el héroe inesperado: Guillermo “Willy” Ferreyra, arquero suplente que ingresó en lugar de Víctor Sieracki sobre el final del tiempo reglamentario. Ferreyra contuvo dos penales y se convirtió en figura indiscutida. José Solaberrieta marcó el penal decisivo y desató la locura en las tribunas. También convirtieron Giamarchi, Di Pangrazio y Baroni.
Aquel equipo dirigido por Gustavo Noto no solo colocó a Racing en la tercera categoria del fútbol argentino; el ascenso marcó un nuevo punto de partida para el club, que luego enfrentaría a equipos de Primera División en la Copa Argentina.
















































