El pasado domingo se suspendió la final del Torneo Regional Amateur que iban a jugar Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia y Deportivo Rincón de Neuquén porque atacaron a los jugadores visitantes. Cuando los futbolistas de […]
El pasado domingo se suspendió la final del Torneo Regional Amateur que iban a jugar Jorge Newbery de Comodoro Rivadavia y Deportivo Rincón de Neuquén porque atacaron a los jugadores visitantes.
Cuando los futbolistas de Deportivo Rincón llegaron al vestuario, fueron emboscados en un túnel por hinchas de Jorge Newbery: los golpearon y les robaron todo lo que llevaban.
David Boquín, el goleador de Deportivo Rincón, fue una de las principales víctimas: le rompieron la boca y terminó sangrando en el vestuario.

El olavarriense Nicolás Di Bello juega en Deportivo Rincón y relató en primera persona la locura que vivió en Comodoro Rivadavia en el programa radial Sin Red (Sapiens 102.7) que conduce Fabián Casanella:
Nunca me imaginé vivir algo así en una cancha de fútbol, pero bueno, así están las cosas en el fútbol argentino. Hay que aprender a convivir con esto, lamentablemente.
Ya venía medio caldeado el tema. Cuando jugamos acá el partido de ida y le hicimos el primer gol, ellos ya empezaron a hacer lío. Los hinchas empezaron a tirar cosas, el técnico, un par de dirigentes empezaron a hacer quilombo. Y después, en la semana, salieron a hablar que lo habían amenazado y un montón de cosas más como para calentar el partido.
Antes de ir a la cancha, los dirigentes nos habían dicho que no iban a transmitir el partido, así que estábamos preparados para que pase algo raro. También nos dijeron que íbamos a entrar a la cancha por un lugar complicado, que íbamos a entrar entre la gente de ellos, y así fue. Hicieron un cordón policial y nos hicieron entrar a la cancha ahí, entre los hinchas, casi.
Nos escupieron, nos tiraron cosas. Y cuando llegamos al túnel, ahí había siete, ocho personas que no sé si eran dirigente, hinchas, utilero, no sé qué era. Y nos empezaron a decir de todo, a escupir, hasta que en un momento nos empezaron a pegar. Y ahí justo habían unos dirigentes que estaban con nosotros y le pegaron a un par de jugadores. Nosotros, lo primero que hicimos fue disparar para el vestuario, porque no nos servía, la verdad que no nos servía andar a las piñas.
Así que estuvieron peleando un rato ahí, no sé si vieron los videos, seguramente, sí. Y nada, ahí nos metimos al vestuario. Algunos jugadores con golpe, seguramente han visto la foto. Nos faltaron botines porque en todo el tumulto nos sacaron botines, guantes de los arqueros. Y nos metimos al vestuario y a esperar.
Las condiciones no estaban dadas para que se juegue el partido. La verdad que la policía dejó mucho que desear. Nos dejaron regalados. Así que fue aguantar en el vestuario un rato, esperar a ver qué decía el árbitro. El árbitro vio toda la pelea y supuestamente cuando le fuimos a decir que no queríamos jugar, él dijo que no vio nada, que el partido se tenía que jugar igual.
Nosotros estuvimos firmes en la postura de no jugarlo, pase lo que pase, si le daban el partido ganado a ellos, no nos importaba. Llegamos a la decisión de no salir a jugarlo. Estuvimos esperando un rato ahí adentro del vestuario, habrán pasado dos horas, dos horas y media y no podíamos salir. Había mucha gente de ello afuera esperándonos y teníamos que salir por el mismo lugar que entramos.
Hicimos dos o tres intentos de salir y nos tiraron piedra de todo. Después, salieron los árbitros, se escuchaban escopetazos, vidrio roto, era un descontrol total. Así que después de un rato largo pudimos salir bien, escoltado por la policía y todo, y llegamos al hotel. Ahora ya un poco más tranquilo, pero la verdad que fue un momento muy feo. La verdad que no me imaginé nunca vivir algo así. Es lamentable, pero espero que el Consejo Federal tome la decisión que tenga que tomar. Así que acá estamos, a la espera de ver qué pasa, pero ya pensando en prepararnos para el próximo partido.

















































1 Trackback / Pingback
Los comentarios están cerrados.