Olavarría se ha convertido en una plaza exportadora de juveniles para los diferentes clubes de nuestro país. Mateo Mendía es uno de ellos, el formado futbolísticamente en Loma Negra, se encuentra formando parte de las […]
Olavarría se ha convertido en una plaza exportadora de juveniles para los diferentes clubes de nuestro país. Mateo Mendía es uno de ellos, el formado futbolísticamente en Loma Negra, se encuentra formando parte de las juveniles de Boca (Sexta División), con la cual fue campeón hace algunos días. DeRabona habló en exclusiva con él y le preguntó sobre su llegada a la institución, la distancia con su familia y las vivencias día a día en un club con tanto peso histórico.
- ¿Cómo se dio tu llegada a Boca y cuándo fue?
Llegué por medio de una prueba que me consiguió Abel Carabelli, uno de mis ex DT de Loma Negra. Fue en “La Candela” a principios de 2016, duró 3 días y al tercero me dijeron que quedé.
- ¿Quiénes fueron tus entrenadores hasta ahora?
En el primer año lo tuve a “Pino” Hernández, en el segundo año a Axel Clazón. En Novena División al “Topo” Luquez y el “Negro” Martínez. En Octava a Leo Testone y “Negro” Martínez. Para Séptima, durante el año de pandemia que sólo entrenamos tuve a Matías Donnet y al “Chipi” Barijo. Y este último año en Sexta División a Matías Donnet y al “Cata” Díaz. Para el año próximo tendré a Walter Pico.
- ¿Siempre te tocó ser titular o en algún momento tuviste que remarla desde atrás?
No siempre fui titular, los primeros dos años que yo no estaba en la pensión, sino que iba y venía (viajaba un viernes para jugar y me volvía el sábado o domingo depende si jugaba en AFA, Liga o en ambas), o estaba una semana y por dos semanas no iba.
Luego cuando arrancamos Novena estuve 3 años hasta Séptima, donde sólo me citaron dos partidos en AFA y de suplente, ya que las competencias eran AFA y Liga. Jugué todos mis demás partidos en Liga, era titular pero no estaba ni en el banco de AFA, no me tocaba y este año que ya pasó a ser solo una competencia, arranqué desde abajo de nuevo.
En los amistosos estaba de suplente, y cuando arrancó el Torneo, el primer partido no fui citado porque estaba con un cuadro gripal. A partir de ahí estuve en todos los demás partidos convocado, la mayoría los jugué de titular, me la volví a ganar después de que un compañero tuvo una lesión, me pusieron y ahí quedé.
- ¿Cómo es un día tuyo?
Me levanto 6 de la mañana acá en la pensión para desayunar, tengo tiempo hasta las 6 y media que sale un micro hasta el Predio de Boca en Ezeiza. Llegamos tipo 7:15 hs y entre 7:45 – 8:10 hs arrancamos el entrenamiento. Para las 10:30 hs estamos terminando y a a las 11:15 hs salen los micros nuevamente a la pensión.
Comemos a partir de las 12:00 y 13:15 hs vamos al colegio (este fue mi último año, ya lo terminé) hasta 18:15 hs, de ahí tenemos un rato para hacer lo que queramos: tarea de la escuela, boludear con mis compañeros, tomar unos mates, hasta la hora de la cena que arranca a las 20:00 hs. Luego de comer me vuelvo a la pieza, me armo el bolso para el entrenamiento del otro día y me acuesto entre 22 y 22:30 hs. Y así todos los días.
- ¿Cómo te ha ido en el estudio en estos años? ¿Pensás seguir alguna carrera?
En el estudio por suerte siempre me fue de 10, nunca tuve inconvenientes, fui aplicado y ya me anoté para seguir con la carrera de Licenciado en Kinesiología. Arranco el año que viene.
- Es difícil irse tan chico… ¿En algún momento pensaste en volverte?
Varias veces pensé en volverme, era chico y dejé muchas cosas de lado, cosas normales y mínimas como juntarse con amigos o familia a comer. Yo ya no lo hacía porque estaba lejos y al otro día tenía que entrenar, más que nada en los años que no me tocaba jugar en AFA, que la peleaba y no llegaba la oportunidad. Además cuando tuve lesiones, pero siempre tenés esos bajones que te dan ganas de dejar todo y ahí es donde pensás siempre en el esfuerzo de la familia, en seguir por ellos y por mis seres queridos, seguir dejando todo para poder continuar un año más y así llegar al objetivo, acá seguimos peleando por el sueño.
- ¿Este fue tu mejor año o hubo otro?
Este fue mi mejor año, la estaba peleando hace mucho y me tocó estar presente todo el Torneo. Lo mejor fue coronar el año saliendo campeón de la categoría, fue muy lindo todo lo que viví, muchas experiencias nuevas, un año hermoso.
- ¿Qué te marcan los DT como aspectos a mejorar?
Siempre hay algo para mejorar, están corrigiendo cosas mínimas y cada año aprendés cosas nuevas: ser aguerrido en la marca, estarle encima al delantero y después detalles como las salidas o formas de pararse dentro de la cancha.
- Qué jugadores de tu categoría como Barco y algún otro sean tenidos en cuenta para Reserva, ¿sirve como incentivo para seguir, sabiendo que observan a los más chicos?
Sí, es un incentivo para seguir preparándose y estar atento porque en cualquier momento puede tocar subir, sabiendo que están mirando mucho a la categoría.
- ¿Cómo se vive el ser alcanza pelotas en los partidos de Primera?
Es hermoso estar en la cancha, estar a metros de los jugadores y saber que un día te puede llegar a tocar estar ahí es una experiencia muy linda. La hinchada más que nada, parece que se te viene abajo, no paran de alentar, te contagia, la mirás y te morís por estar jugando ahí.
- ¿Has tenido contacto con jugadores o cuerpo técnico del plantel profesional?
En el predio todo el tiempo los tenemos ahí a metros de nosotros, están entrenando y los podemos ver. Por suerte me ha tocado subir y entrenar con Primera, en los que hacen un selectivo de las categorías y jugamos un partido de entrenamiento contra ellos.
- ¿Qué podés decir de tu familia y el apoyo que te brindan?
Es un apoyo incondicional, estuvieron siempre y siempre lo van a estar en las buenas y malas. Siempre me empujaron a seguir y no parar, ayudándome con todo y bancándome ya sea si un día me tocaba volver, quería dejar todo o como en este año que vino todo lo mejor y estuvieron atrás mío siempre.
- ¿Además de la familia, qué se extraña?
Además de la familia, se extraña muchas veces el hacer una vida normal o todo lo que me perdí que ya no se puede volver atrás. Pero era una cosa o la otra, es así viste, juntarme con mis amigos, mi novia y su familia, estar en mi casa, pero se sigue luchando sabiendo que va a haber tiempo para todo eso.


















































